abr 02

Pasó casi un año desde que tomé la decisión de aprender Python. El objetivo era (y es) manejar un lenguaje moderno, que me permita desarrollar  aplicaciones para Linux y aledaños. Un año después, libro leído y varias aplicaciones terminadas.

Por ejemplo, hacía años que quería convertir mi colección de música al formato FLAC (free lossless audio codec), que se estableció como el estándar para este tipo de uso. Con los años fui acumulando muchos CDs que convertí a digital en diferentes formatos propietarios. Necesitaba una aplicación que analizara toda la colección, y la convirtiera disco por disco.

También quería aprender a desarrollar aplicaciones gráficas para Linux – me daba pena y algo de verguenza recordar que mis desarrollos de aplicaciones gráficas se limitaban a Visual Basic (horror!!!). Así fue que me decidí por aprender PyGTK que permite desarrollar aplicaciones para el entorno de escritorio GNOME (viejo y querido GNOME) usando Python. Y en el camino, descubrí GLADE y el simple y elegante concepto de separar la aplicación de la interfaz gráfica.

Todavía más, para mi sorpresa, descubrí que Python, PyGTK y GLADE (y Geanie, el editor que elegí) se pueden usar en cualquier entorno, no sólo Linux. Sin más palabras, aquí está el  resultado:

flac-converter screenshot

Después de unas treinta horas de procesamiento continuo,  mi colección de música finalmente abandonó los viejos formatos propietarios.

La historia no terminó aquí. Convertí muchos de mis scripts de bash a Python y se abrieron muchas posibilidades nuevas. Ahora estoy desarrollando un script en python para automatizar el backup de todos los servidores de ingeniería de datos (servidores linux, por supuesto) en la oficina.

El código de este y otros proyectos personales es abierto (open source) y se puede descargar aqui.

Escrito por Ariel

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