Desde aquél viaje a las Islas Galápagos años atrás me quedó la idea de aprender a bucear. Por hache o por be, finalmente en Septiembre me decidí a hacer el cursito y pasar el examen de certificación – en un frío lago de acá en el que los pocos peces transparentes tienden a no moverse para no perder calor.
Belize es un pequeño país situado al sur de México, con poco más de trescientos mil habitantes. Famoso (descubrí) en el ambiente del buceo recreativo porque tiene enfrente a un arrecife de coral enorme, segundo en tamaño en el mundo después del de Australia. Y así me fuí unos días a San Pedro, pueblito en una isla (Cayo Ambergris) a cinco minutos en lancha del arrecife.
Bonito lugar!
Vaya una pequeña muestra de lo que se deja ver bajo el agua.
Morena
Nurse shark
Pececitos de colores (montones)
Red-footed boobies
Iguana
Spider monkey
Bucear es raro. “Volar” en un cañón de corales y ver pasar manta rayas enormes por encima, o bajar a 30/40 metros de profundidad… la sensación de no gravedad y de aislamiento es muy difícil de describir. Y claro, el buceo tiene su lado bien técnico, incluyendo computadoras (relojes glorificados) que van midiendo la profundidad y fijan limites de permanencia en cada profundidad (excederse puede ser peligroso). Uso una Suunto Vyper Air – muy curiosamente, cuando quise conectarla a la computadora de escritorio (Linux) resultó ser que Linus Torvalds hace años que bucea… y tiene el mismo modelo de computadora. Por supuesto el pibe escribió su propia aplicación para bajar los datos de la computadora de buceo, armar lindos gráficos de cada buceada etc (http://subsurface.hohndel.org/).
Aquí el perfil de una de las buceadas – hace sólo algunas semanas atrás :)
Una muestra más completa de las fotos: aquí.
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